Se
dice que una organización que hace proselitismo no puede ser
calificada como secta. Ahora bien, hay que definir proselitismo.
Porque la linea que delimita hacer proselitismo para que otros se
unan a tu causa que puede ser la mas linda de las causas, y hacer
adeptos para que otros se unan a tu secta opaca y poder chuparles la
vida es muy muy fina.
No conozco ningún grupo sea religioso, político o sectario que se niegue a que entren mas miembros y colaborar en su misión. Por lo tanto, el que un grupo haga proselitismo no lo exime de que esa causa sea justa ni legal, y en caso de los Testigos de Jehová para colmo y peor la puerta de salida esta cerrada a cal y canto, pero la de entrada tiene doble hoja. Los Testigos de Jehová predican de casa en casa para que otros potenciales adeptos se unan a su causa. Y su causa es la de llenar los bolsillos de la Wachtower. Igual que en 1914, 1925 y 1975 (por poner solo tres fechas de la docena que podría poner) se “hacia proselitismo” con la supuesta causa de que todos los que consiguieran convertir fueran a un paraíso lleno de leoncillos sin dientes y corderos, y todo se quedo en fajos de billetes en literatura vendida que fueron a parar a los listillos del Cuerpo Gobernante; hoy sigue sucediendo exactamente igual. Como la típica secta que intenta convencer a otros de que hay una nave espacial detrás de la luna que en cierto día señalado vendrá a por los que han tenido fe en su mesías. Esos predicadores hacen proselitismo, tanto los de la nave espacial como los del paraíso terrenal. (Y ya no digo nada de los que se creen que van a ir al cielo a gobernar con Jesús, bufff)
Entre las características fundamentales de una secta destructiva como los Testigos de Jehová están:
1. Grupo cohesionado por una doctrina (religiosa o socio-religiosa) demagógica y encabezado por un líder carismático que es la divinidad misma o un elegido por ella, o bien un poseedor de la “verdad absoluta” en cualquier ámbito social. Como se pueden imaginar en el caso de la secta que ocupa este blog es el esclavo Fiel y Discreto.
2. Estructura teocrática, vertical y totalitaria, en donde la palabra de los dirigentes es dogma de fe. Los líderes intervienen hasta en los detalles más íntimos y personales de sus adeptos y exigen que sus órdenes sean ejecutadas sin la menor crítica. Por poner ejemplos, los cortes de pelo muy cortos en varones o muy largos están vetados con castigo. Y en las mujeres se mide hasta el extremo la medida de las faldas. Dos dedos por debajo de las rodillas exactamente.
3. Exigen adhesión total al grupo y obligan (bajo presión psicológica) a romper con todos los lazos sociales anteriores con la entrada al culto, padres, pareja, amigos, trabajo, estudios, etc. Ya sabemos la frase típica de “¿porque juntarnos con ellos si ellos no comparten nuestras elevadisimas normas morales y ademas no vivirán para siempre en nuestro nuevo mundo con nosotros?”
4. Viven en comunidades cerradas o en total dependencia del grupo. Como en caso de las casas Betel, y mas exageradamente en la de Nueva York donde los trabajadores no podían salir a la calle en su vida ni para ir de un edificio de la sucursal a otro, ya que para eso mismo se construyeron túneles subterráneos y hoy secretos para la mayoría de Testigos de Jehová. Que evitaba que los trabajadores pisaran la calle para moverse entre dependencias y que fueron cerrados por que los trabajadores cogían enfermedades graves como perdida del pelo debido a no ver la luz del Sol.
5. Suprimen las libertades individuales y el derecho a la intimidad. Por que “el que se aísla busca su propio anhelo egoísta”
6. Controlan la información que llega hasta sus adeptos, manipulándola a su conveniencia. Cualquier publicación que no ha escrito la Wachtower esta vetada. Pero también su propia información, la información mas antigua a 1970 no es de fácil acceso para los Testigos. La que deja en evidencia que lo que antes mantenían como la “Verdad” era la mentira. ¿Sera la “Verdad” de hoy otra mentira?
7. Utilizan sofisticadas técnicas neurofisiológicas –enmascaradas bajo la “meditación” o el “renacimiento espiritual” de los adeptos, causándoles en muchos casos lesiones psíquicas graves. Por eso continuamente animan a meditar en lo que estudian en las reuniones. Y que un Testigo de Jehová dedicado y bautizado a llegado a “vestirse de la nueva personalidad”.
8. Propugnan un rechazo total a la sociedad y a sus instituciones. Fuera del culto, todos somos enemigos (polarización entre el bien-secta y el mal-sociedad), la sociedad es basura y las personas que viven en ella solo interesan en la medida que puedan servir al grupo. Por eso dicen no ser parte del mundo y en su interior se ven superiores a los demas. Mejores normas morales que un mundo impío y gobernado por el “poder del inicuo”
9. Sus actividades primordiales son el proselitismo (conseguir nuevos adeptos) y la recolección de dinero (cuestaciones callejeras, cursos (estudios bíblicos), actividades comerciales e industriales e incluso claramente delictivas). En caso de las sectas multinacionales, el dinero es enviado en buena parte a las centrales de cada grupo. Y en esta secta a grado mayor, no hay Salones del Reino a nombre de los Testigos que los construyeron con su dinero y manos.
10. Bajo coacción psicológica, obtienen la entrega del patrimonio personal de los nuevos adeptos a la secta con donación de bienes o de grandes sumas de dinero en concepto de “cursillos” o “auditorías”. Y los que trabajan en las sucursales no cobran salarios.
Estas y otras definiciones pueden ser encontradas en el libro Para conocer las sectas, de Juan Bosch.


