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sábado, 27 de julio de 2013

Analisis tecnico de los cuatro metodos "Watchtowerianos" tercero: Control emocional

Hace tiempo que deje apartado el análisis técnico de los cuatro métodos Wachtoweriano. Surgieron temas importantes que quería comentar cuanto antes. Pero hoy lo retomamos. Después del control del comportamiento y el control del pensamiento el control emocional intenta manipular y reducir el alcance de los sentimientos del individuo. El miedo y la culpa son las herramientas necesarias para mantener a la gente bajo control. La culpa es, con toda probabilidad, el arma emocional más sencilla y eficaz que existe para conseguir la conformidad y la sumisión. La culpa histórica (por ejemplo, el hecho de que Estados Unidos lanzara la bomba atómica sobre Hiroshima), la culpa de identidad (por ejemplo, un pensamiento del tipo «No vivo de acuerdo con mi potencial»), la culpa por acciones del pasado (por ejemplo, «Hice trampas en el examen») y la culpa social (por ejemplo, «Hay gente que muere de hambre») son explotadas por los líderes de las sectas destructivas. Sin embargo, la mayor parte de los miembros de una secta no pueden ver que utilizan la culpa y el miedo para controlarlos. Están tan condicionados a culparse siempre a si mismos que responden con gratitud cada vez que el anciano de la congregación les señala uno de sus «defectos».

El miedo se utiliza para aprisionar a los miembros del grupo de dos maneras. La primera es la creación de un enemigo exterior que te persigue: “el mundo yace en poder del inicuo, cualquiera que no es nuestro hermano y no comparte nuestra esperanza puede ser un enemigo. La segunda es el terror a ser descubierto y castigado por los líderes, los ancianos. El miedo a lo que podría sucederte si no haces bien tu trabajo puede ser muy eficaz.

Para poder controlar a alguien a través de sus emociones, a menudo hay que redefinir sus sentimientos. La felicidad, por ejemplo, es una sensación que todo el mundo desea. Sin embargo, si la felicidad se define como estar cerca de Dios, y Dios no es feliz porque no esta contento con tigo, entonces la única manera de ser feliz es ser desgraciado. En consecuencia, la felicidad consiste en sufrir para poder estar más cerca de Dios. Tal idea aparece también en algunas teologías ajenas a las sectas, pero en éstas es una herramienta para la explotación y el control.

En algunos grupos, la felicidad estriba en seguir las órdenes del líder, en reclutar el máximo número de individuos o en donar una buena cantidad de dinero. La felicidad se define como el sentido de comunidad que brinda la secta a todos aquellos que disfrutan de una buena posición.

La lealtad y la devoción son, entre todas las emociones, las más respetadas. Los miembros no están autorizados a sentir o expresar emociones negativas, excepto hacia los foráneos. Se les enseña que nunca han de experimentar sentimientos hacia su propia persona o sus propias necesidades, sino que deben pensar siempre en el grupo, sin quejarse jamás. No podrán nunca criticar al líder ya sean los ancianos de la congregación o a la Wachtower o Esclavo Fiel y Discreto, pero en cambio deberán criticarse a sí mismos.

La Wachtower ejerce un control total sobre las relaciones interpersonales. Los líderes pueden decir y dicen a los adeptos que deben evitar a ciertos miembros o que deben pasar más tiempo con otros. Algunos llegan incluso a «recomendar» a los miembros con quién han de casarse, y controlan toda su relación, imponiendo carabinas. Se pide a los seguidores que nieguen o supriman sus sentimientos sexuales, lo cual se convierte en una fuente de frustración contenida que puede ser canalizada hacia otras salidas, como por ejemplo trabajar con más ahínco. De una manera u otra, el grupo ejerce el control emocional.

La confesión de antiguos pecados o de actitudes equivocadas es también un recurso poderoso para lograr el control emocional. Lo cierto es que una vez confesado públicamente, en contadas ocasiones se perdona o se olvida de verdad el antiguo pecado. En el instante en que uno se aparte de la fila, se sacará de nuevo a la luz y se utilizará para manipular al adepto y conseguir su obediencia. Cualquiera que se encuentre en una sesión confesional de una secta debe recordar esta advertencia: cualquier cosa que diga es susceptible de ser y será utilizada en su contra. Este ardid puede llegar incluso al chantaje si no abandona la secta. Porque si uno peca pero trabaja para la secta por ejemplo en comentarios en las reuniones o en la predicación no pasara nada, pero si se decae en esto se usara el pecado para la retirada de privilegios.

La técnica más efectiva para el control emocional es la implantación de fobias. Con ella se consigue que los individuos experimenten una reacción de pánico al pensar en marcharse: sudores, palpitaciones, intensos deseos de evitar la posibilidad. Les dicen que si se marchan se encontrarán perdidos e indefensos en medio de los más terribles horrores; se volverán locos, se convertirán en drogadictos o se suicidarán, porque ya no tienen la aprobación de Jehová y eso les causara infelicidad. Ejemplos de casos semejantes se narran continuamente tanto en las conferencias como a media voz en los corrillos informales. Es casi imposible que un miembro adoctrinado de esta secta llegue a sentir que encontrará alguna seguridad fuera del grupo. Ni se le pasa por la cabeza al adepto abandonarla.

Cuando los ancianos declaran en público: «Los miembros son libres de marcharse cuando les parezca: la puerta está abierta», dan la impresión de que los miembros son libres de escoger y que sencillamente prefieren quedarse. Sin embargo, los miembros tal vez no dispongan de la posibilidad real de escoger, porque se les ha adoctrinado para tener fobia al mundo exterior. Las fobias inducidas eliminan la posibilidad psicológica de que un individuo decida abandonar el grupo simplemente porque no es feliz o porque desea hacer otra cosa. Si te levantas sin causa justificada como un asunto muy importante que atender ajeno a la secta, se vera ademas esto como un acto de desprecio desagradecido al alimento espiritual que supuestamente viene del mismo Jehová.

Si las emociones de una persona caen bajo el control de la Wachtower, acto seguido lo harán sus pensamientos y su comportamiento.

2 comentarios:

  1. Muy buen analisis amigo.
    Excelente trabajo. Gracias!!

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  2. Y no solo bueno, muy necesario, y poco común. Los temas los comparto en nuestro grupo de apoyo para personas que estaban en una secta de facebook https://m.facebook.com/groups/134316263377338?refid=27 Y han gustado mucho. Saludos

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