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martes, 11 de junio de 2013

La fuerza de la presion o dinámica de grupo en la secta


La Watchtower conoce sobradamente le poder que la presión de grupo contiene. Por eso se pasan la vida alertando a los jóvenes sobre el poder que la presión de grupo en casos como en la escuela que puede influenciar en los jóvenes en temas por ejemplo como las drogas o el alcohol. Tiene toda la razón al decirlo, pues es la principal razón por la que los jóvenes se inician en el consumo de tabaco, drogas y alcohol. Pero es sobresaliente que a diferencia de las campañas que hace instituciones como los gobiernos para disuadir a los jóvenes sobre estas practicas la Wachtower es de las pocas que da tanto hincapié a la presión de grupo como el culpable.

La Watchtower lo sabe porque la presión de grupo o mas sutilmente la “dinámica de grupo” es una de sus principales técnicas para que sus adeptos se comporten, hagan y deshagan lo que ella quiere.

La experiencia política de la segunda guerra mundial, en la que miles de individuos en apariencia normales tomaron parte en proyectos tales como el mantenimiento de los campos de concentración donde millones de seres humanos fueron asesinados, despertó un considerable interés entre los psicólogos. ¿Cómo fue posible que gente que llevaba una vida ordinaria antes de que Adolf Hitler se hiciera con el poder de Alemania, participara en un intento deliberado de exterminar a todo un grupo humano? Desde el final de aquel conflicto, se han realizado miles de experimentos de psicología social que han permitido descubrir las diversas maneras de influir en las personas, ya sea en grupos o individualmente. El resultado neto de estos estudios ha sido la bien comprobada demostración del enorme poder de las técnicas de modificación del comportamiento, la conformidad generalizada y la obediencia a la autoridad. Estos tres factores son conocidos en términos psicológicos como «procesos de influencia». Uno de los descubrimientos más notables de la psicología social es que en nuestros intentos por encontrar la respuesta más apropiada a la situación social, a veces respondemos con información que recibimos de forma inconsciente. Por eso un testigo de Jehová puede negarle el saludo a su propio hijo expulsado y darlo por muerto sin ningún remordimiento de conciencia. O escoger su muerte antes que ponerse una trasfusión de sangre, ya sea a él mismo o a un ser querido como un hijo infante o lactante. No es solo porque se lo digan las Atalayas, uno puede leer algo que dice que es lo correcto y no por ello acatarlo, el verdadero poder es la dinámica que el grupo somete para que se acaten ciertas barbaridades.

Por ejemplo, una clase de estudiantes de psicología «conspiró» para emplear las técnicas de modificación de comportamiento con su profesor. Mientras éste les dictaba la clase, los estudiantes sonreían y se mostraban atentos cuando él se movía hacia la izquierda de la habitación. Cuando se movía hacia la derecha, adoptaban un aire de aburrimiento y de falta de atención. Al cabo de poco, el profesor comenzó a desplazarse siempre hacia la izquierda, y después de unas cuantas clases daba sus explicaciones apoyado en la pared izquierda.

Y ahora llegamos al punto clave: cuando los estudiantes hicieron partícipe de la broma al profesor, éste insistió en que nada de esto había sucedido, que le estaban tomando el pelo. No le parecía extraño que se apoyara en la pared, y declaró enojado que era su estilo personal de dar las clases, algo que había escogido por su propia voluntad. Era del todo inconsciente de cómo había sido influido. Los miembros de las sectas destructivas tampoco son conscientes de que las actitudes que tienen no son normales y las adoptan inconscientemente.

Desde luego, en circunstancias normales, la gente de nuestro entorno no está conspirando en secreto para hacernos algo. Simplemente actúan más o menos de la forma en que han sido culturalmente condicionados a actuar, lo que a su vez nos condiciona a nosotros. Ésta es la manera, después de todo, en que una cultura se perpetúa a sí misma. En una secta destructiva, sin embargo, el proceso de modificación del comportamiento se monta alrededor de los nuevos reclutas, que por supuesto no tienen ni la menor idea de lo que está pasando.

Si las técnicas de modificación del comportamiento son poderosas, también lo son las influencias de conformidad y obediencia a la autoridad. Un conocido experimento de conformidad realizado por el doctor Solomon Asch demostró que los individuos dudan de sus propias percepciones si son colocados en una situación social donde parece que las personas en las que más confía el grupo dan la respuesta equivocada a una pregunta. Otro psicólogo, Stanley Milgram, descubrió en unas pruebas de obediencia a la autoridad que más del 90 % de los sujetos examinados obedecían las órdenes aunque creyeran que al hacerlo causarían así sufrimientos físicos a otra persona. Milgram escribió: “La esencia de la obediencia consiste en el hecho de que una persona llega a verse a sí misma como el instrumento que realiza los deseos de otra persona, y en consecuencia no se considera ya responsable de sus propias acciones”. Por eso cuando se le pregunta a un testiogo porque no celebra la Navidad, los cumpleaños o porque no se transfunden sangre siempre responde “porque lo dice Jehová” aunque eso sea una total mentira.


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